Dogo Argentino
El Dogo Argentino es un perro guardián grande y atlético, desarrollado a principios del siglo XX en Argentina para la caza mayor en jauría, una herencia que forjó un perro de notable valentía física, aguda inteligencia y profunda lealtad hacia su familia. Convivir en armonía con uno implica aceptar a un compañero poderoso y de gran energía que necesita un guía experimentado y paciente, una socialización temprana y continua, y vigorosas vías de descarga de energía diarias tanto para el cuerpo como para la mente, junto con un pelaje blanco de bajo mantenimiento que, no obstante, requiere protección solar para la piel clara y una capa de abrigo en climas fríos. Una cría responsable, una guía calmada y segura, y una rutina constante sacan a relucir al compañero estable y devoto que esta raza es capaz de ser.

Planificadores de cuidado diario
Adiestramiento para el baño
Dificultad moderada para enseñar a ir al bañoEl adiestramiento para ir al baño con un Dogo Argentino generalmente se desarrolla sin problemas, ya que la raza es inteligente y se vincula estrechamente con su familia, pero su rasgo independiente significa que la motivación y la constancia importan más que la mera repetición. Las salidas frecuentes y tranquilas al exterior después de las comidas, las siestas y el juego, acompañadas de cálidos elogios por cada éxito, desarrollan el hábito de manera eficiente; los métodos basados en recompensas que utilizan comida como motivación suelen funcionar especialmente bien. La supervisión y un horario predecible durante las primeras semanas consolidan la rutina en el hogar.
Paseos
Necesidad de ejercicio muy altaPasear a un Dogo Argentino es, en primer lugar, un desafío en cuanto a la cantidad de ejercicio: esta atlética raza de caza necesita abundante actividad diaria (caminatas a paso ligero, trote o juegos estructurados) para mantenerse equilibrada física y mentalmente; un Dogo con falta de ejercicio es mucho más propenso a mostrarse inquieto o reactivo en el hogar. Debido a su fuerte instinto de presa, el uso de un arnés seguro, una correa resistente y un adiestramiento confiable para acudir al llamado son fundamentales desde la etapa de cachorro, especialmente en lugares donde puedan aparecer animales pequeños o fauna silvestre. El pelaje blanco y corto, y la piel clara, toleran razonablemente bien el calor, pero se queman con facilidad, por lo que vale la pena planificar el uso de protector solar o buscar sombra durante las horas de mayor intensidad solar al mediodía; al mismo tiempo, ese pelaje fino ofrece poco aislamiento, por lo que una capa de abrigo resulta útil en paseos fríos. Los buenos modales estructurados con la correa y la exposición calmada y positiva a nuevos perros y personas durante los paseos rinden frutos de por vida, ya que es mucho más fácil guiar con seguridad a este poderoso adulto que intentar manejarlo físicamente una vez que ha reaccionado.
Planificar paseosTemperamento
El Dogo Argentino se desarrolló en la década de 1920 en Córdoba, Argentina, cuando los hermanos Antonio y Agustín Nores Martínez se propusieron crear un perro de caza mayor capaz de trabajar en jauría contra jabalíes y pumas, y que a la vez fuera seguro y dócil con las personas. Esa doble exigencia (una formidable valentía física combinada con capacidad de adiestramiento) dio forma a una raza segura de sí misma, atlética y de pensamiento rápido, con un fuerte vínculo con su familia y un instinto natural para velar por ella.
En el hogar, un Dogo Argentino bien educado suele ser cariñoso, leal y deseoso de estar cerca de su gente, y a menudo se le describe como un gigante gentil dentro de la casa. Esa herencia de guardián implica un rasgo vigilante y reservado con las personas desconocidas, por lo que una socialización temprana, amplia y positiva, así como un adiestramiento seguro y basado en recompensas desde que son cachorros, resultan esenciales para criar a un adulto estable y con buenos modales. Se trata de una raza inteligente pero de mentalidad independiente, no de un seguidor automático, y responde mucho mejor a una constancia calmada y a una estructura clara que a un trato severo.
Los antecedentes de caza en jauría también se manifiestan en la interacción con otros perros: muchos Dogos son selectivos en lugar de automáticamente sociales, en particular con perros desconocidos del mismo sexo, por lo que las presentaciones cuidadosas y graduales, así como la supervisión de por vida, son importantes. Su fuerte instinto de presa, heredado de la caza de animales rápidos y poderosos, significa que la presencia de animales pequeños y la respuesta al llamado sin correa cerca de fauna silvestre requieren un manejo activo. Los Dogos Argentinos son atletas que necesitan abundante ejercicio diario y participación mental para mantenerse satisfechos; si bien muchos son pacientes y cariñosos con los niños con los que se crían, su tamaño y fuerza obligan a que el juego siempre deba ser supervisado.
Lo que la vida con un Dogo Argentino requiere de ti
Cuidado y pelaje
- Mantenimiento del pelaje
- Mantenimiento bajo
- Caída de pelo
- Pérdida de pelo estacional
- Pelaje
- Pelo corto
Ejercicio y enriquecimiento
- Ejercicio diario
- Necesidad de ejercicio muy alta
- Estimulación mental
- Alta estimulación mental
- Facilidad de adiestramiento
- Carácter independiente
Temperamento y sociabilidad
- Con las personas
- Reservado con extraños
- Con otros perros
- Selectivo con otros perros
- Con los niños
- Bien con niños respetuosos (supervisar)
- Ladridos / ruidos
- Silencioso
- Instinto de persecución
- Alto instinto de presa
- Tiempo a solas
- Riesgo moderado de ansiedad por separación
Adaptación al hogar y al clima
- Clima cálido
- Alta tolerancia al calor
- Clima frío
- Baja tolerancia al frío
- Adiestramiento para el baño
- Dificultad moderada para enseñar a ir al baño